
En el proceso de curado por presión, la falta de consistencia en el mismo no se debe a algún “gremlin” misterioso. Se puede observar inmediatamente: la adhesión comienza a disminuir, la superficie permanece pegajosa, y los productos preparados para su uso terminan siendo inútiles. En los procesos de impresión por UV offset, flexograbado y serigrafía, el problema habitual es la variación en la longitud de onda de la luz y la disminución de la intensidad lumínica, ya que la lámpara no puede mantener su capacidad inicial de emisión de luz. Para solucionar esto, hay que comenzar analizando el cuarzo utilizado.
Lo que realmente importa
Utilizamos lámparas de yoduro de galio con una potencia de 3000 W y 380 V, diseñadas para mantener una emisión de luz estable, alineada con la absorción del fotoiniciador. De esta manera, se obtiene energía suficiente justo donde se necesita, entre 365–395 nm. La carcasa de cuarzo con un grado de pureza del 99.99% no es solo un detalle comercial; se trata de un factor físico importante. Las impurezas causan absorciones parásitas y afectan negativamente la eficacia de la lámpara. Con cuarzo de alta pureza, se mantiene la intensidad lumínica máxima y la curva espectral se mantiene constante durante toda la vida útil de la lámpara. Esa consistencia permite que el control de dosis sea preciso, en lugar de basarse en suposiciones.
Por qué esto es importante en procesos de curado rápidos
A altas velocidades, la alineación de la longitud de onda, la intensidad y el tiempo de exposición están estrechamente relacionados. Si la lámpara no puede proporcionar la intensidad necesaria, hay que reducir la velocidad de impresión o utilizar tintas y recubrimientos que no se curan completamente. Esta lámpara de yoduro de galio de 3000 W permite mantener la intensidad lumínica necesaria para lograr la densidad de energía deseada, incluso a altas velocidades de impresión. Esto asegura una curación completa en sustratos sensibles al calor y en capas de pigmento densas. El resultado es menos rechazos, colores más estables y planes claros para el reemplazo de las lámparas.
Algunos detalles importantes en el lugar de trabajo
Es necesario que el reflector y el recubrimiento dicróico estén adaptados a la emisión espectral de la lámpara. De lo contrario, se desperdicia energía y aumenta la temperatura del sistema de impresión. También es importante asegurarse de que la alimentación eléctrica de 380 V sea estable y que el flujo de aire de enfriamiento sea adecuado. La intensidad lumínica depende de la temperatura de operación. Se necesita tiempo para que la lámpara alcance su temperatura óptima antes de poder utilizarla. Además, es importante configurar la orientación de la lámpara y sistemas de detección de su fin de vida útil, para evitar interrupciones inesperadas en el proceso de impresión.