
En el suelo, se acumulan los pedidos de vidrio para comercio electrónico: lo que está listo hoy, será enviado mañana. Si el sistema de curado por UV no puede mantener ese ritmo, la línea de producción se detiene, la tinta permanece pegajosa y toda la cadena de producción se ve afectada. Hemos diseñado nuestra lámpara de yoduro de galio más vendida para transformar esa presión en un rendimiento consistente.
Lo que es importante desde el punto de vista técnico
El dopaje con yoduro de galio permite que la longitud de onda dominante sea de 405 nm, lo cual coincide con la longitud de onda utilizada por los fotoiniciadores presentes en las tintas para impresión en vidrio. De esta manera, se logra una curación completa de la superficie sin necesidad de calentar el sustrato. La intensidad máxima de irradiación alcanza los 12 W/cm², lo que permite obtener la densidad de energía necesaria, generalmente entre 600 y 1200 mJ/cm², incluso a velocidades de impresión más altas.
El tubo de arco de cuarzo y el reflector recubierto de dicróico mantienen estable la emisión espectral, reduciendo la disminución en la calidad de la luz que suele ocurrir después de 1,000–1,500 horas de uso con lámparas de mercurio. Se puede esperar un funcionamiento estable durante más de 3,000 horas, con dosis constantes en cada ciclo de impresión.
Por qué funciona bien en este entorno
La capacidad de producción flexible permite realizar tiradas cortas y cambios rápidos de productos, sin que afecte la adherencia o la profundidad de curación. Esta lámpara permite acortar el tiempo de curación, lo que permite que los vidrios finos y los sustratos recubiertos puedan pasar directamente a la fase de montaje y terminación después de la impresión. Los tiempos de ciclo disminuyen, se reducen los rechazos debido a una curación insuficiente, y el cambio de lámparas requiere menos tiempo de inactividad.
El consumo de energía se mantiene bajo control, y el diseño libre de ozono reduce la carga de ventilación.
Detalles prácticos
Ajuste la emisión espectral según la química de la tinta: 405 nm es adecuado para muchas formulaciones de tinta para impresión en vidrio, pero verifique la absorción de luz por parte de los fotoiniciadores. Revise también el alineamiento del reflector y el flujo de aire de enfriamiento; un enfriamiento insuficiente acorta la vida útil de la lámpara y amplía el perfil de la línea de luz. Conecte esta lámpara a su sistema de obturadores y PLC para mantener la estabilidad del arco eléctrico y proteger a los operarios.
Tenga en cuenta que la intensidad máxima a 365 nm es ligeramente menor que la de las lámparas de mercurio. Utilice esta lámpara en aquellos casos en los que la química de la tinta y la velocidad de impresión están ajustadas para trabajar con esa longitud de onda de 405 nm.